[Enciclopedia_Libre] BANDERA DE JUJUY ES SÍMBOLO PATRIO CON LA BANDERA ARGENTINA

Sergio Enrique Serrano tangonoche1 en gmail.com
Sab Jul 4 01:08:25 CEST 2015


Mi nombre es Sergio Enrique Serrano de San Salvador de Jujuy, Argentina y
envío textos de fuentes fiables ademas de totalmente comprobables sobre la
Bandera de Jujuy para corregir el artículo correspondiente.

 Solo les pido Por Favor que lo lean.

Gracias.


La historia del nuevo símbolo patrio
BANDERA NACIONAL DE NUESTRA LIBERTAD CIVIL - ACTUAL BANDERA DE LA PROVINCIA
DE JUJUY - REPÚBLICA ARGENTINA

                                  1813 - 25 DE MAYO - 2015








00:00 - El impulsor del proyecto de ley sintió curiosidad por la enseña
gracias a los estudios de su abuelo, Joaquín Carrillo. El primer proyecto
para que la bandera provincial sea declarada símbolo patrio histórico fue
realizado en 1993.

El 29 de abril pasado la Bandera Nacional de la Libertad Civil quedó
reconocida como una segunda enseña patria

Luego de grandes esfuerzos por lograr su declaración, recientemente se
reconoció por ley a la Bandera de la Libertad Civil como símbolo patrio
histórico. El impulsor de la distinción nacional, Miguel Carrillo Bascary,
comentó en este marco los motivos que lo movilizaron a luchar por la
aprobación de la iniciativa y destacó algunas de las características pocos
conocidas que llevaron a la enseña a ser hoy tan importante para la Nación
como el Escudo y el Himno Nacional.


MIGUEL CARRILLO BASCARY



Carrillo Bascary redactó, fundamentó y propuso al Congreso Nacional que la
Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil será reconocida como un "símbolo
patrio" de carácter histórico. Ninguna otra bandera tiene títulos para
merecer un reconocimiento similar a la Bandera Nacional de Nuestra Libertad
Civil. Desde que se aprobó la reciente ley, los argentinos tenemos cuatro
símbolos nacionales: la Bandera oficial; la de la Libertad Civil; el Escudo
y el Himno. La escarapela es un "emblema de nacionalidad", pero no un
símbolo. Hay otros elementos que identifican a los ciudadanos del país,
pero que tampoco son "símbolos nacionales", como la flor del ceibo; el
deporte del pato, el vino y el mate.

El vexilólogo -especialista en banderas- explicó cuando se restableció la
democracia, algunas provincias consideraron oportuno identificarse con
banderas que las representaran. Las del Litoral las habían usado durante el
XIX, pero no era el caso de Jujuy. Carrillo Bascary detalló que en aquellos
momentos los jujeños solo aceptaron como bandera provincial la que Belgrano
legó en 1813 como testimonio de su contribución en beneficio de la patria.
"Siempre esperé que la Legislatura jujeña promoviera la ley respectiva,
cosa que no ocurrió. Aunque nací en Tucumán y viví siempre en Rosario, mi
apellido señala que vengo de una familia muy arraigada en Jujuy. Mi
bisabuelo paterno fue Joaquín Carrillo, el primer historiador de la
provincia. Su hijo menor, Miguel, era mi abuelo y supo inculcar a su
descendencia el amor y el orgullo por Jujuy y sus tradiciones", relató
Bascary.

El "abuelo historiador" de Miguel Carrillo, le habló sobre "la Bandera de
Manuel Belgrano <http://www.eltribuno.info/belgrano-a598>", al referirse a
la Bandera de la Libertad Civil. Con los años entusiasmó a Bascary la
historia argentina y al mismo tiempo que cultivaba la vexilología. Como
abogado especializado en derecho constitucional aprendió que los simples
particulares pueden presentar proyectos de leyes en forma de "peticiones".
Fue con ésta idea que en 1991 ingresó en la Legislatura jujeña un proyecto
promoviendo que la Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil fuera
reconocida como "bandera oficial" de la provincia, noticia que hizo eco en
nuestro matutino, en junio de ese mismo año.

El trámite se prolongó varios años, hasta que en 1994 Jujuy la adoptó a la
Bandera de la Libertad Civil como "bandera provincial", por Ley 4816. En
uno de los artículos de la norma, se indicó que ella representa a la
autonomía de Jujuy como parte indivisible de la República Argentina, el
valor de los jujeños durante la guerra de la independencia, el espíritu de
libertad y federalismo de la provincia y la vocación de unidad y de amor al
terruño de todos los hijos de Jujuy, entre otros aspectos.

Sin embargo, el objetivo de Miguel Carrillo Bascary era mucho más
ambicioso, sus investigaciones determinaron que la Bandera de la Libertad
Civil en realidad era un verdadero "símbolo nacional". Esta aseveración se
fundamenta en que, según explicó el vexilólogo, cuando el general Belgrano
la mandó confeccionar estaba convencido que su diseño sería el de la
bandera con que la Asamblea General de 1813 declararía la independencia.
Además, en heráldica el color blanco se denomina "plata", lo que permitía
establecer una directa alusión al nombre de "Provincias Unidas del Río de
la Plata". Es por este motivo que también hoy la bandera se puede calificar
también como una "protobandera" de nuestro Estado.

En 1993 Carrillo Bascary formalizó el pedido de declaración ante el
Ministerio del Interior, que se derivó en consulta al Gobierno de Jujuy,
pero nunca de expidió. Interesado sobre la materia, el exgobernador Roberto
Domínguez, prometió activar la idea, pero tampoco se consiguió la
distinción. En ese entonces, Baskary decidió presentar sendos proyectos en
igual sentido ante las cámaras de Diputados y Senadores, pero tampoco
prosperaron; por lo que Baskary resolvió aguardar una mejor oportunidad
para cumplir el cometido.

Los años transcurrieron y en vísperas del Bicentenario de la creación de
nuestra Bandera de la Libertad Civil, en el año 2013, llegó la oportunidad
de reavivar la propuesta. En mayo de 2012, nuevamente Carrillo Bascary
presentó los proyectos al Congreso Nacional, acompañados por una
fundamentación. "La Vexilología actual demanda que las leyes sobre banderas
incluyan un anexo técnico. Como no domino esta tecnología acudí a mi amigo,
el diseñador Francisco Gregoric, porteño, casado con una jujeña; y tuve la
gran alegría de que accediera a colaborar con sus conocimientos. Su aporte
resultó fundamental", relató el impulsor de que la bandera sea hoy símbolo
patrio.

En el marco del "II Encuentro Nacional Belgraniano", realizado también en
2012 en Santa Fe, se desarrolló la iniciativa ante un muy calificado
auditorio, que la apoyó sin reservas. En ese momento estuvo presente
expresidente del Instituto Belgraniano de Jujuy, Luis Grenni, quien
trasladó la noticia a nuestra provincia y procuró apuntalar su difusión con
vistas a lograr su aprobación. El diputado local, Miguel Tito recabó el
apoyo de su bloque parlamentario al proyecto en agosto de 2012 y logró que
se aprobara la Ley 5715, cuyo texto se basaba en el proyecto elaborado por
Bascary. Tito además consiguió que el Parlamento del Noroeste argentino
(NOA) la reconociera en igual carácter y promovió que se transformara en el
emblema de la región, sin embargo no ocurrió así, quizás por un localismo
mal entendido de los representantes de Tucumán y Salta. Ese mismo Carrillo
fue invitado a un foro de historiadores que sesionó en la ciudad de
Humahuaca, provincia de Jujuy, y allí volvió a exponer el proyecto ante
varios legisladores jujeños: los diputados nacionales Mariela Ortiz y
Marcelo Llanos; junto a legisladores provinciales, que comprometieron su
apoyo al proyecto en la medida de lo posible.

En mayo de 2013, Tito solicitó que Bascary redactara un nuevo proyecto de
ley provincial que coordinara el texto de la Ley 4816 conforme a la nueva
iniciativa, escrito que obtuvo su rápida sanción bajo el número de ley
5772, que actualmente se encuentra vigente. En tanto, los diputados jujeños
en el Congreso Nacional, Llanos, Balcedo, Fiad y Bernal; también apoyaron
la iniciativa; la avalaran con firmas y la impulsaron prácticamente sin
modificaciones. En el Senado hizo lo propio la senadora Liliana Fellner,
acompañada por sus pares Morales y Barrionuevo.

En mayo de 2014 el Instituto Belgraniano de Jujuy publicó el libro "La
Bandera Nacional de la Libertad Civil, su historia y su pueblo", escrito en
el que consta la extensa investigación que Bascary había elaborado sobre el
tema, ampliando considerablemente los fundamentos de la ley y acompañando
más de cincuenta documentos que avalaban la procedencia para reconocerla
como "símbolo histórico nacional". El libro contribuyó en grado superlativo
a explicar la justicia del reconocimiento y Bascary lo presentó ante la
Legislatura jujeña.

Luego de la presentación, fue en el Senado donde el procedimiento tuvo más
rápido trámite y alcanzó media sanción a fines del año pasado. Finalmente,
quedó convertido en la Ley 27.134, el 29 de abril del corriente año, por lo
que la Bandera Nacional de la Libertad Civil
<http://www.eltribuno.info/bandera-nacional-la-libertad-civil-a4178> quedó
reconocida como una segunda enseña patria. Son muchos los países que
adicionan a su bandera oficial otra de carácter histórico, el ejemplo más
conocido es el de Uruguay.

En la última parte del trámite la iniciativa fue impulsada por la diputada
Ortiz, y además se sumaron muchas otras gestiones extraoficiales de
entidades e instituciones, tanto culturales como educativas. La
Legislatura, la Universidad Nacional de Jujuy y el Parlamento del NOA,
también contribuyeron para acelerar su pronto despacho.

Asimismo. la iniciativa fue apoyada por Manuel Belgrano Lastra, presidente
del Instituto Nacional Belgraniano. "La aprobación de la Ley es fruto de la
sumatoria de apoyos de diversos orígenes que la enriquecen en su
significado y aumentan su valor representativo", expresó en una entrevista
con el El Tribuno de Jujuy, Miguel Carrillo Bascary.

*Cuatro motivos que distinguen a la Bandera a nivel nacional*

La Bandera fue distinguida como símbolo patrio histórico por cuatro
caracteres especiales. En primer lugar es una bandera probadamente
histórica, lo que está demostrado con decenas de documentos de diversas
fuentes, porque se conservan hasta los recibos del pago de su pintura.
Además de las pocas banderas datadas en tiempos de la emancipación, la
Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil es la única cuya autenticidad
está sólidamente probada, sin ningún tipo de cuestionamiento. En segundo
lugar la enseña tiene carácter netamente belgraniano, porque fue el prócer
quién por propia decisión la hizo confeccionar para ser lucida el 25 de
mayo de 1813, en forma conjunta con la Bandera celeste y blanca de su
ejército victorioso.

El tercer punto es que la Bandera es "nacional", como lo evidencia su misma
designación y por llevar pintado un escudo casi idéntico al aprobado por la
Asamblea del Año XIII. A fines del siglo XIX y principios del XX Jujuy
prestó reiteradamente su preciada reliquia a solicitud de Salta, Tucumán,
Santa Fe y la ciudad de Rosario. También la pidió el Gobierno nacional en
1919 pero en esta oportunidad no se accedió, por temerse su deterioro
durante el traslado. Estos requerimientos implican un reconocimiento
oficial expreso de su enorme valor simbólico y ratifican su carácter
"nacional".

El último punto a resaltar es que la Bandera es "oficial", puesto que la
mandó confeccionar Manuel Belgrano cuando era capitán general y gobernador
de la región, quien la cedió formalmente a otra autoridad, el Cabildo de
Jujuy, representante natural de su pueblo en aquellos tiempos. Además su
uso está definido y reglamentado, tanto por una ley nacional como por dos
de la provincia de Jujuy. A ello se suma, la declaración 91/ 2012, emitida
por el Parlamento del Noroeste Argentino y su condición de ser "bandera
histórica" de los regimientos de Infantería 3 "General Belgrano" y 20,
"Cazadores de los Andes".

*Datos poco conocidos de la enseña provincial y nacional*

IMAGEN DE FRANCISCO WIAGGIO, UNA DE LAS PRIMERAS DE LA ENSEÑA.



Miguel Carrillo Bascary se encuentra confeccionando un manual de protocolo
para el uso de la Bandera. Según las investigaciones del vexilólogo Miguel
Carrillo Bascary la gran originalidad de la Bandera de la Libertad Civil es
la mascaypacha que aparece disimulada, como si fuera un pompón del gorro.
Este atributo era símbolo del poder real del Inca y le caía sobre la
frente, al igual que ocurre con el extremo del gorro, si se lo proyecta
hacia adelante. En la visión belgraniana la mascaypacha implica un
reconocimiento a las culturas originarias y la visión continental de
articular un Estado americano.

Otro punto que es necesario divulgar radica en el significado de las
palabras "libertad civil". Este era el término que se usaba a comienzos del
siglo XIX para referirse al concepto que hoy denominados "Estado de
Derecho", en donde el poder de los gobernantes queda sometido a la
Constitución y a las leyes, reivindicando así la plena vigencia de los
derechos humanos. Como vemos, tal designación evidencia un profundo
significado y tiene una vigencia insoslayable en el marco de la sociedad
verdaderamente democrática; pluralista e inclusiva que los argentinos
queremos construir "para nosotros, nuestra posteridad y para todos los
hombres que quieran habitar nuestro suelo"; como dice el Preámbulo.

El aspecto actual de la Bandera no se corresponde con el que tuvo en su
origen. El desgaste de los años determinó que se recortaran sus extremos,
dejándola casi cuadrada. Sin embargo, la nueva Ley dispone usarla con su
antigua integridad, en forma de rectángulo, como las banderas que vemos
todos los días. Los moños que la acompañan hoy tampoco figuraban en su
origen, aparentemente se agregaron para disimular su fijación en el fondo
de la vitrina que la contiene.

*Peligra su conservación*

Miguel Carrillo Bascary consideró que la conservación hoy corre serio
peligro. El especialista en banderas indicó que su estado es razonablemente
bueno para sus más de doscientos años; pero, lamentablemente, no lo
suficiente. "Las condiciones en que se exhibe no condicen con su inmenso
valor. Debemos decirlo con todas las letras: si continúa en la forma en que
se encuentra sufrirá daños irreparables", dijo Bascary. Patricia Lissa y
María Campero, expertas en textiles con extensa experiencia en la materia,
presentaron a fines de 2012 un completo catálogo de recomendaciones, pero
según Bascary sólo se implementó el oscurecimiento de los vidrios del Salón.

Entre las recomendaciones, los especialistas entienden que la Bandera
debería exhibirse en forma horizontal, para que sus delicadas fibras no se
rasguen, con el mínimo de luz indispensable, en una vitrina hermética y
estéril, para aislarla del polvo, hongos, insectos y otros microorganismos.
También habrá que asegurar su seguridad física. “Varias banderas históricas
han sido sustraídas con fines políticos y son preciada meta de
coleccionistas internacionales inescrupulosos”, digo Bascary, y agregó
también que la sismicidad de Jujuy demanda su adecuada protección. Carrillo
de igual modo expresó que es necesario construir un "centro de
interpretación" de características modernas, donde la Bandera sea la pieza
fundamental.

*Su uso en ceremonial*

A partir de numerosas consultas recibidas, Miguel Carrillo Bascary, destacó
un tema que genera muchas dudas y que versa sobre la corbata que deben
lucir los ejemplares "de ceremonia". Como la Bandera es, al mismo tiempo,
un símbolo "nacional" y "provincial jujeño", cuando se desee resaltar este
último carácter se llevará bordadas las fechas "23 de Agosto de 1812"
-primer Éxodo Jujeño- y "18 de Noviembre de 1834", por la batalla de
Castañares que implicó la autonomía de Jujuy. Particularmente Bascary
aconsejó que los poderes gubernamentales, establecimientos educacionales y
las instituciones jujeñas, usen la corbata bordada. "Jujuy tiene legítimo
derecho a ello, pues sus ancestros han ganado estos galardones con su
sangre y su sacrificio. Por su parte, cuando la emplee el resto de los
argentinos deberán hacerlo con la corbata sin inscripciones, tal como lo
prevé la Ley 27.134", dijo el estudioso de banderas.

Otro punto muy importante es que en ambos casos, los colores de la corbata
tienen que ser: celeste, blanco y celeste, tal como están dispuesto en la
usada por la Bandera argentina. En consecuencia, deberán reemplazarse
aquellas corbatas elaboradas en azul oscuro, blanco y azul oscuro, como se
ha estilado en algunos ejemplares actualmente en uso.

La Bandera debería emplearse en cualquier circunstancia, principalmente en
los actos de conmemoración histórica o patriótica. Además, es de uso
obligatorio el 23 de agosto y el 25 de Mayo, aniversario de su bendición,
juramento y presentación al pueblo de Jujuy. Según la Ley la bandera se
usará en las efemérides muy caras al sentimiento y a las tradiciones
jujeñas. Para el resto del país se aconseja su uso en todas las efemérides
belgranianas y en otras numerosas fechas conmemorativas.

En materia protocolar la Bandera Nacional de la Libertad Civil siempre debe
usarse en conjunto con nuestra enseña patria, nunca en solitario. En estos
momentos Bascary trabaja en confeccionar un manual de protocolo que procura
sistematizar los conceptos más salientes en la materia, ello contribuirá a
facilitar el empleo de esta Bandera.
CAMPAÑA DE LA BANDERA DE JUJUY, PRIMERA BANDERA NACIONAL ARGENTINA:

Mi nombre es Sergio Enrique Serrano y mi sobrenombre es Tango, de la ciudad
de San Salvador de Jujuy, República Argentina. E - mail:
tangonoche1 en gmail.com.

 Escribo a propios y extraños con el objeto de enseñarles la verdadera
historia sobre la  BANDERA NACIONAL DE NUESTRA LIBERTAD, es decir: la
BANDERA DE JUJUY, hacerles llegar información y criterios para que sea
declarada como BANDERA HISTÓRICA DE ARGENTINA.

 Les envío en pie de página un documento adjunto sobre el Éxodo Jujeño,
videos y textos sobre la BANDERA DE JUJUY, creada por el prócer argentino
Manuel Belgrano el 25 de mayo de 1813 en la ciudad de San Salvador de Jujuy.


CRONOLOGÍA 1812 - 1813:

- 27 de febrero de 1812 en la Villa del Rosario, actual ciudad de Rosario,
el general Manuel Belgrano enarbola por primera vez la Bandera Celeste y
Blanca a orillas del Río Paraná.


- 3 de marzo de 1812 el gobierno de Buenos Aires prohíbe el uso de la
Bandera celeste y blanca por motivos de política internacional. Belgrano
nunca tomó conocimiento de dicha orden.


- 25 de mayo de 1812 Manuel Belgrano ordena bendecir por primera vez y
hacerla jurar por segunda ocasión a la Bandera celeste y blanca en la
Iglesia Matriz de Jujuy (actual catedral de la provincia de Jujuy) por el
canónigo Juan Ignacio Gorriti en San Salvador de Velazco en el Valle de
Jujuy (antiguo nombre de San Salvador de Jujuy).
 En realidad la Bandera original celeste y blanca no abandona Rosario para
quedarse en las barracas de la Villa del Rosario.


- 23 de agosto de 1812 se produce el Éxodo Jujeño. Por orden de Manuel
Belgrano y valentía de los jujeños, se pone en marcha la Estrategia de
Política de Tierra Arrasada, incendiando las viviendas que se pudieron en
San Salvador de Jujuy (excepto la catedral dónde se refugiaron heridos y
ancianos) y destruyendo todo lo que podría ser útil al ejército realista ya
que el ejército al mando de Belgrano no podía hacerles frente, temiendo una
cruel venganza en tierra jujeña, dando inicio al Éxodo hacia la provincia
de Córdoba además de que la gran mayoría de los soldados eran jujeños en
las posteriores batallas que libró el Ejército del Norte (o Ejército del
Puerto o Ejército Auxiliar al Alto Perú, como se lo conocía en aquel
entonces). Si no se habría realizado el Éxodo Jujeño la Argentina moderna
jamás habría poseído las provincias del norte hasta Córdoba.


- 24 y 25 de septiembre de 1812 los generales Manuel Belgrano y Eustaquio
Díaz Vélez derrotan al ejército español en la Batalla de Tucumán.


- 20 de febrero de 1813 los generales Manuel Belgrano y Eustaquio Díaz
Vélez derrotan definitivamente al ejército español a las órdenes del
general peruano Juan Pío de Tristán y Moscoso.


- 25 de mayo de 1813 el general Manuel Belgrano crea la actual Bandera de
Jujuy, bautizándola como Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil, en pos
de un nuevo estado, siendo apadrinada por el Barón de Holmberg de Austria
(contratado para adiestrar a las tropas), amigo de Belgrano quién vivía en
San Salvador de Jujuy. Dicha Bandera es la Primera Bandera Nacional Civil a
pesar de ser la Segunda Bandera creada después de la Bandera celeste y
blanca en Rosario.

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Videos sobre la ciudad de San Salvador de Jujuy, el Éxodo Jujeño y la
Bandera de Jujuy:


1- https://www.youtube.com/watch?v=aQ2Q1WQyjFU

2- https://www.youtube.com/watch?v=yZ8JfZBjE-o

3- https://www.youtube.com/watch?v=WW4xJ0VTJFs

4- https://www.youtube.com/watch?v=rUZsNW2Fi94

5- https://www.youtube.com/watch?v=9LoSawZ0-GU

6- https://www.youtube.com/watch?v=2lPnLyHqSEY

7- https://www.youtube.com/watch?v=ZugWv12s1Ek

8- https://www.youtube.com/watch?v=synhrSkIWn4

9- https://www.youtube.com/watch?v=xiR-5IQp2Jc

10- https://www.youtube.com/watch?v=CCgqx-KeJR0

11- https://www.youtube.com/watch?v=L9OujJnyyO4

12- https://www.youtube.com/watch?v=quRXi4oO38A

13- https://www.youtube.com/watch?v=od3HEOo5HRY

14-  https://www.youtube.com/watch?v=0STlp6VQqbI

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Después del ÉXODO JUJEÑO del 23 de agosto de 1812 y de los posteriores
triunfos como por ejemplo en Tucumán y Salta (dónde la mayoría de los
soldados  eran civiles y gauchos jujeños, detalle jamás reconocido) el
general Manuel Belgrano crea el 25 de mayo de 1813 en San Salvador de
Velazco en el Valle de Jujuy (antiguo nombre de San Salvador de Jujuy) la
actual BANDERA DE JUJUY bautizándola como BANDERA NACIONAL DE NUESTRA
LIBERTAD CIVIL. Belgrano como abogado y conocedor del estudio de las
banderas le otorga el título de LIBERTAD CIVIL que es el equivalente actual
de ESTADO DE DERECHO y además nunca ingresó en combate; de todas las
banderas argentinas la enseña jujeña es la ÚNICA que fue creada para tal
honor y todavía se conservan documentos escritos por puño y letra del
prócer evidenciando que él la creó (Archivo Histórico de Jujuy) y hasta el
año 2014 no se encontraron DOCUMENTOS, oficiales o  no, de que haya sido
RECHAZADA como sucedió con la Bandera celeste y blanca creada en Rosario en
febrero de 1812.
 Existen tres teorías con respecto al nombre:
Primero: Belgrano la bautiza porque él la creó.
Segundo: el Cabildo de Jujuy (órgano oficial en aquel entonces de la plaza
de Jujuy porque Jujuy se encontraba dentro del territorio de la Intendencia
de salta del Tucumán) le otorga ese nombre porque tenía la facultad de
hacerlo.
Tercero: el Cabildo de Jujuy por orden de Belgrano la bautiza con ese
nombre porque él le dice como tiene que llamarla.
 En todas ellas existe una estrecha relación entre Jujuy y Manuel Belgrano.


 La BANDERA DE JUJUY, es decir, la BANDERA NACIONAL DE NUESTRA LIBERTAD
CIVIL fue creada en pos de un nuevo estado y consta en el centro con el
SELLO DE LA ASAMBLEA DEL AÑO XIII en un fondo blanco; la insignia jujeña es
la PRIMERA BANDERA NACIONAL a pesar de ser la SEGUNDA BANDERA ARGENTINA
creada casi un año después de que Belgrano abandonará Rosario.  Creo
necesario explicar que la BANDERA DE JUJUY es eso: UNA BANDERA PROPIAMENTE
DICHA desde su creación y de NINGUNA MANERA se trata de un escudo
amplificado, un gallardete, del ACTUAL ESCUDO de Argentina en un fondo
blanco o un banderín como muchos medios de internet  o gráficos la
describen.

 La BANDERA NACIONAL DE NUESTRA LIBERTAD CIVIL consta en el centro con el
ESCUDO DE LA ASAMBLEA DEL AÑO XIII en un paño de color blanco. Pero el
escudo posee algunos cambios que Belgrano ordena:

 - en el centro del óvalo tiene los colores AZUL Y BLANCO.
 - en el extremo superior de la pica no se encuentra el gorro frigio
francés sino uno similar que utilizaban los criollos en el Río de la Plata,
adosado a UN POMPÓN DE LANA DE COLOR AMARILLO UNIDO POR UN CORDÓN DEL MISMO
COLOR, que utilizaba el Emperador Inca en señal de autoridad (el original
era de lana de color ROJO).
 - la cinta que une a las ramas de laureles en el extremo inferior del
escudo es de color ROJO y NO CELESTE, en honor a la sangre derramada.
- el SOL con los ojos abiertos corresponde a la pintura de la época por lo
tanto NO debe confundirse con el ACTUAL ESCUDO ARGENTINO.


 Con sus doscientos años la BANDERA NACIONAL DE NUESTRA LIBERTAD CIVIL, la
actual BANDERA DE JUJUY, todavía se conserva en el Salón de la Bandera de
Casa de Gobierno en San Salvador de Jujuy y a pesar de que ya se la
reconoció como SÍMBOLO NACIONAL y a la espera de obtener el honor de ser
reconocida como BANDERA HISTÓRICA DE ARGENTINA; es un BANDERA CASI
DESCONOCIDA por la gran mayoría de los argentinos o por los mediocres
libros de historia que no saben de su existencia por ello yo invito a todos
los interesados, en particular a Uds., que deseen  recibir mas información
al respecto yo les enviaría videos institucionales y textos oficiales
filmados y escritos por la Señorita Viviana, Custodia y una de las Guías
del Salón de la Bandera; el arquitecto Luis Grenni, Presidente del
Instituto Belgraniano de Jujuy; Historiador ´´Chuncho´´ Medina de San
Salvador de Jujuy y por Miguel Carrillo Bascary, presidente del Instituto
Belgraniano de Rosario.


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PARA QUE SEA DECLARADA BANDERA HISTÓRICA NACIONAL: LANZARÁN LA CAMPAÑA “UNA
FIRMA POR NUESTRA BANDERA”
12 de diciembre de 2012 a la(s) 18:45
San Salvador de Jujuy - Con la presencia del presidente del Instituto
Nacional Belgraniano, Manuel Belgrano Lastra, se lanzará con actos en San
Salvador de Jujuy, Palpalá y Ciudad Perico la Campaña “Una firma por
nuestra Bandera”, que tiene por objetivo reunir adhesiones para solicitarle
a la presidenta de la Nación, doctora Cristina Fernández de Kirchner,
declare “Bandera Histórica Nacional” a la Bandera Nacional de Nuestra
Libertad Civil, que el general Manuel Belgrano entregara al pueblo de Jujuy
en 1813,  en premio a los sacrificios por la libertad de la Patria.
El programa elaborado por el Instituto Belgraniano de Jujuy con
instituciones educativas y municipales, comenzará el jueves 13 de diciembre
a las 8,30 en el Colegio Santa Teresita, donde se realizará el acto de
reconocimiento a alumnos finalistas en la Feria Nacional de Ciencias por el
trabajo “Herencia de Honor y Gloria”, referido a la historia de la Bandera
Nacional de la Libertad Civil.  En la misma ceremonia, se hará el anuncio
oficial de la Campaña “Una firma por nuestra Bandera” y se entregará
material para la biblioteca de la institución.
A las 11 horas en el Colegio “Teodoro Sánchez de Bustamante” , se efectuará
un reconocimiento a dos alumnos del establecimiento educativo perteneciente
al Servicio Penitenciario de Jujuy Penal, que fueron distinguidos en un
certamen educativo nacional con una investigación sobre la Bandera Nacional
de la Libertad Civil.  Asimismo, el Instituto Belgraniano de Jujuy
entregará material sobre la historia de la enseña.
A las 15 horas en la Escuela Marina Vilte de San Salvador de Jujuy, se
entregará una placa alusiva a las virtudes belgranianas y libros sobre la
vida y obra del General Manuel Belgrano, mientras que a las 18 horas en el
Casino General San Martín de Palpalá se lanzará la Campaña “Una firma por
nuestra Bandera” para ese Departamento.
Culminando el programa, la campaña se lanzará en Ciudad Perico el viernes
14 de diciembre a las 10 horas en el Palacio General Manuel Belgrano,
estando previsto también la entrega de textos y material sobre la historia
de la Bandera Nacional de la Libertad Civil  para las bibliotecas de
escuelas y otras instituciones. Asimismo, periodistas recibirán un CD con
información sobre los bicentenarios de la Reconquista de Jujuy y de la
creación y entrega de la Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil, a
celebrarse en 2013.
Fundamentos de la campaña
La Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil, emblema que rinde honor a
los derechos humanos de los pueblos desde hace casi doscientos años, fue
entregada al pueblo de Jujuy por el General Manuel Belgrano el 25 de Mayo
de 1813, reconociendo el valor y el honor de estos hijos de la Patria en el
Éxodo Jujeño y en las batallas de Tucumán y Salta.
De todas las banderas históricas que existen en Argentina, esta enseña es
la única que cuenta con una irrefutable base documental que acredita, sin
ninguna duda, su creación por Belgrano. Asimismo, es la bandera patria que
mejor se ha conservado gracias a la veneración del pueblo jujeño, que la
atesora desde hace 200 años.
Además de un tributo por el sublime sacrificio del Éxodo Jujeño, el General
Belgrano quiso rendir homenaje a la “Libertad Civil” de los pueblos que en
1813 libraban una cruenta y desigual lucha contra los representantes de la
“Tiranía”, encarnada en el sistema político de la monarquía española que no
reconocía la igualdad cívica ni límite alguno al ejercicio del poder. La
monarquía española, además, oprimía a los americanos y los privaba de sus
derechos fundamentales, entre ellos, el derecho a gobernarse por sí mismos.
“Repulsada, arrojada, aniquilada y destruida” la Tiranía con el Éxodo
Jujeño y los triunfos patriotas de Tucumán y Salta, la Revolución había
establecido en estos pueblos el estado de derecho, la “Libertad Civil” o
“regeneración”, y con la creación de esta enseña (en San Salvador de
Velazco en el Valle de Jujuy, antiguo nombre de la capital jujeña, hoy San
Salvador de Jujuy)  Belgrano estaba haciendo reconocimiento de ello y
entregando al pueblo jujeño el símbolo de esa nueva nación que estaba
naciendo “en la faz de la tierra”.
Considerada como protobandera del Estado nacional, la Bandera Nacional de
la Libertad Civil expresa la libertad y la identidad de la nación en
surgimiento, en concordancia con los principios consagrados por la Asamblea
del Año XIII, que dio luz a medidas inequívocamente soberanas y
republicanas, rompiendo con los privilegios y las odiosas discriminaciones
del régimen absolutista.
El Bicentenario de esta valiosa bandera ya puso en la agenda pública de
Jujuy la necesidad de hacer conocer su importancia no solo a nivel local
sino en todo el país, pues si bien fue un obsequio al pueblo de Jujuy, su
mensaje está dirigido a todos los hijos de la nación americana de aquel
tiempo, de los tiempos presentes y de los tiempos venideros.
La campaña "Una firma por nuestra Bandera"  busca obtener adhesiones de
todos los jujeños con el fin de solicitar a la señora Presidenta de la
Nación, Cristina Fernández de Kirchner el reconocimiento de la Bandera
Nacional de la Libertad Civil como “Bandera Histórica Nacional”, en el
marco del Bicentenario de la creación y entrega de esta enseña, que se
cumplirá el 25 de Mayo de 2013.

Imagen de la Bandera de Jujuy en la urna sellada al vacío que la contiene:

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 Bicentenario de la creación de la Bandera Nacional de Nuestra Libertad
Civil, actual Bandera de la provincia de Jujuy.

                                             1813 - 25 de mayo - 2013

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El Éxodo Jujeño y la Bandera de la Libertad Civil


La Bandera de la Libertad Civil, que los jujeños atesoran en la Casa de
Gobierno.
Por  Miguel Carrillo Bascary, presidente del Instituto Belgraniano de
Rosario.
Sabemos que en 1812 Belgrano recibió en Jujuy un ejército deshecho por las
derrotas que lo habían precedido. El sólido avance realista amenazaba
arrasar aún con estos restos y abrir las provincias interiores al paso
vencedor de la reacción colonialista, que aspiraba aplastar en sangre a la
Revolución y al gobierno formado en Bs. Aires.
Belgrano no tenía opciones cuando recibió del Gobierno la perentoria orden
de intentar preservar las fuerzas bajo su mando retrocediendo para intentar
hacerse fuerte en Córdoba.
Fue entonces cuando mandó despoblar el territorio jujeño, arrasar cuanto
podía servir al invasor. No importaron los intereses personales. La orden
fue terminante, sin exclusiones. A su proclama las plazas vacantes en sus
regimientos se cubrieron con los hijos de esa tierra mártir. Los paisanos
formaron, una vez más, en sus escuadrones milicianos. Los jóvenes
citadinos, muchos casi niños, se enlistaron en el cuerpo de los
“Decididos”. Las mujeres sumaron su sacrificio de mil maneras. Los pueblos
originarios también dieron lo suyo, eran parte misma de las milicias y de
aquella sufrida población. Surgió así un verdadero pueblo en armas. Pero no
bastaba.
En medio de privaciones sin cuento; permanentemente hostilizados por la
avanzadas realistas, el 23 de agosto de 1812 todo Jujuy marchó hacia el
destierro. Dejaba jirones de vidas y sentires entre los espinos del camino.
Su gente marchaba angustiada por el temor; con una sed insaciable
incrementada por la polvareda del ganado arriado y de miles de pies
llagados que golpeaban el suelo con cadencia estremecedora. Los jujeños
iban ateridos por los rigores del frío nocturnal y se calcinaban bajo el
abrasador sol de las jornadas.
Por si fuera poco lo que no pudo llevarse se dio a las llamas; se
envenenaron los pozos; se demolieron paredes y se dispersó la hacienda que
no pudo llevarse. Hasta las iglesias quedaron desnudas; sus campanas
callaron y se fundieron para hacer carronadas.
Sabemos hoy como terminó aquello. En otro providencial gesto de rebeldía
Belgrano dio batalla en Tucumán. Fue a todo o nada. Una derrota habría
ocasionado el degüello de toda la población. En cuanto a su persona, en el
caso de escapar de los realistas, se le fusilaría por desobedecer las
precisas y directas órdenes del Gobierno. Conocemos que el 24 de septiembre
de 1812 aquel ejército del pueblo y su Comandante prevalecieron de la
adversidad y triunfaron armas en mano. Fue un “milagro de la Virgen de la
Merced”, dijeron los protagonistas; hemos de creerles.
También sabemos hoy que el logro de Tucumán literalmente salvó la
Revolución americana. El Éxodo no fue una simple operación militar, fue una
gesta popular. Si no hubiera mediado la decisión favorable de los jujeños,
la rebelión de la población no podría haberse dominado con el débil poder
militar al alcance de su general.
Con Tucumán finalizó el Éxodo Jujeño, pero no sus secuelas. Mucho se
perdió, insanablemente. Demasiadas vidas; inmenso capital y hasta gran
parte de los archivos oficiales. El retorno fue una pena inenarrable, todo
debía reconstruirse. Jujuy quedó libre, pero agotada; destrozada, contando
solo con la esperanza.
Mientras tanto, la libertad continental parecía al alcance de la mano. El
rechazo a las fuerzas realistas en el Norte y otros acontecimientos
favorables crearon un clima que auguraba la definitiva independencia del
poder colonial. Se convocó a los pueblos del antiguo Virreinato y al
comenzar febrero de 1813 se reunió en Buenos Aires la Soberana Asamblea
General Constituyente; su nombre nos lo dice todo.
En los meses siguientes la Asamblea dispuso una serie de medidas que
arrumbaron la máscara de fidelidad a una monarquía agotada. Adoptó un
escudo y un himno nacional; ordenó celebrar el 25 de Mayo (Ley del 5 de
mayo de 1813); el retiro de los atributos reales de la vida cotidiana; la
libertad de vientres; reformó el régimen judicial; abolió los títulos de
nobleza y dispuso otras medidas que permitieron respirar libertad por
primera vez en tres siglos. Los años del Rey y del vasallaje habían pasado;
llegaba el tiempo de un nuevo protagonista social en la historia americana:
los pueblos de América.

El lauro: una nueva bandera

Cuando se aceraba la tercera memoria del Pronunciamiento de Mayo, el pueblo
de Jujuy, templado en la lucha, se agitaba ante la perspectiva aunque mucho
faltara aún para alcanzar la definitiva liberación del yugo colonial. Otras
siete veces más vería Jujuy invadido su territorio por las fuerzas
realistas. Muchísimo era lo ya dado a la Patria. Mucho más le sería
reclamado.
En este contexto local se debió cumplir el decreto del Triunvirato, fechado
el 12 de mayo de 1812 (Se difundió mediante suplemento especial de la
“Gaceta Ministerial”, publicado el 15 de mayo de 1812), que había dispuesto:

“celebrar el aniversario de nuestra libertad civil con dignidad y de un
modo correspondiente a la grandeza del asunto …”, al par que disponía: la
manumisión de esclavos; iluminación de la ciudad; fuegos artificiales; rezo
del Te Deum; reparto de dinero a inválidos, huérfanos y viudas; así como
otorgamiento de dotes para niñas pobres casaderas.
Esto implicó la suspensión del tradicional “paseo del Estandarte Real”,
símbolo físico del poder monárquico, sustituyéndolo por “una demostración
más digna y análoga a nuestra regeneración  civil” (Decreto del Triunvirato
del 13 de mayo de 1812). La circunstancia dio pie para que el General
Belgrano dispusiera el magno acto de la bendición; solemne juramento y
entrega a su Ejército de la nueva Bandera, como veremos.

Un año más tarde, al aproximarse el 25 de Mayo, la autoridad local, el
Cabildo de Jujuy, quiso satisfacer la efervescencia patriótica y se dirigió
a su Capitán y Gobernador general pidiéndole prestada la bandera de su
Ejército triunfador, la celeste y blanca que lo caracterizaba. Se quería
pasearla en triunfo por las calles jujeñas para exacerbar así el ánimo
revolucionario.
Este gesto entrañaba un profundo significado social, pues sustituía
definitivamente el homenaje que solía tributarse al Monarca, representado
por el Estandarte real que se paseaba por las calles en fechas solemnes.
Este era un explícito acto de la soberanía real que a partir de 1813 sería
reemplazado por el reconocimiento de la soberanía popular, evidenciada en
la bandera de la Patria, que aún no contaba con la aprobación formal de las
autoridades criollas, pero que evidenciaba el sentir de aquellos pueblos.
El Prócer respondió a la solicitud positivamente, facilitó al Cabildo la
enseña del Ejército, bendecida y jurada el año anterior, pero también sumó
un gesto de enorme trascendencia que doscientos años más tarde sirve de
fundamento a esta presentación: mandó confeccionar otra bandera,
enteramente blanca, con el sello de la Asamblea Constituyente pintado en su
raso (Fue pintado por Juan Balcera, a quién se abonó la suma de 12 pesos.
El raso blanco fue provisto por un comerciante local, Francisco Gabriel del
Portal y costó 34 pesos y 4 reales), anticipándose a la vocación
independentista que conllevaba aquella gran corporación cívica reunida en
Buenos Aires (La Asamblea comenzó sus deliberaciones el 31 de enero de
1813).

La elección del albo color no fue un capricho. Numerosos actos de Belgrano
indican que conocía de Heráldica, disciplina que llama al blanco “plata”.
Así se hacía evidente la correspondencia entre el color de la divisa y el
nombre de la nación que alboreaba: las “Provincias Unidas del Plata”. Con
el tiempo aquel escudo aprobado por la Asamblea en 1813 se erigió en el
blasón patriótico de una nueva nación, a la que todavía identifica.
Con su gesto Belgrano intuyó la significancia profunda de aquel símbolo,
centrado en el gorro de la libertad rematado en la mascaypacha (Este
término alude a una especie de pompón que usaba en su frente el Inca; era
símbolo de su autoridad suprema sobre todo el Imperio. Observemos que, si
la punta del gorro del escudo se hace caer sobre la frente de quién lo
usara se hace palpable aquel emblema, ampliamente enraizado en la cultura
originaria. Las investigaciones actuales revelan que la mascaypacha era de
lana roja aunque en el escudo es dorada. Otras interpretaciones dadas al
término lo representan como un bonete, similar al que obra en el escudo),
que aludía al poder incaico redimido; las manos entrelazadas, claro signo
de la hermandad y de la igualdad democrática, cimiento de los derechos
humanos; sosteniendo la pica, elemental arma del pueblo llano; todo sobre
celeste y blanco (colores con los que ya se reconocían los patriotas). El
conjunto aparece timbrado por dos ramas del laurel de la gloria conquistada
en Suipacha; ambas Piedras; El Cerrito; Tucumán, y Salta ; unidas por el
lemisco (El “lemisco” es la cinta que une los gajos vegetales, fue símbolo
de triunfo en las culturas clásicas) rojo, en recuerdo de la sangre vertida
y del sacrificio realizado; mientras que toda la alegoría es presidida por
el sol naciente, que patentiza la trascendencias del astro para las
culturas originarias en donde entronca nuestra nación y su amanecer en el
concierto internacional de la época. Tal es la “Bandera nacional de la
libertad civil” (Antiguas fotografías de la enseña demuestran que en algún
momento indeterminado se le agregaron seis moños azules que hoy flanquean
al escudo, aplicados sobre el paño: estas adiciones tendrían como función
sujetar la bandera al fondo del marco que la preserva. Definitivamente, no
son parte de la misma. Como callado homenaje a la verdad histórica, ninguna
de las reproducciones actuales los prevé. Corresponde también descalificar
por erróneas otras representaciones que con ligereza inexplicable
sustituyen el blasón pintado en 1813 por la imagen del actual Escudo
nacional; así como otras, que utilizan el emblema que porta la bandera del
Ejército de los Andes).

Así, el 25 de mayo de 1813, concluido el Te Deum, Belgrano presentó esa
nueva bandera y después la entregó al Cabildo de Jujuy; auténtica
representación política del pueblo jujeño. Asimismo la hizo bendecir
solemnemente, lo que en la religiosidad que profesaba tiene el profundo
significado de remarcar el valor del símbolo; más aún todavía, ante la
consideración de un pueblo, también culturalmente creyente.
Era su forma de reconocer los ingentes esfuerzos realizados por Jujuy en
las luchas por la libertad y, en especial el heroísmo que caracterizó al
Éxodo de meses antes. El propio Belgrano lo explicitó  diciendo que entregó
ese lábaro para que se:
“conservara el honor y el valor que habían manifestado los dignos hijos de
esta ciudad (Jujuy) y su jurisdicción que habían servido en mi compañía en
las acciones de 24 de septiembre (Tucumán) y 20 de febrero (Salta)”

Se trató de una nueva bandera surgida de su fértil inspiración, para nada
incompatible con la blanca y celeste que hiciera bendecir un año antes y
que empleaba su Ejército. Como lo señala Francisco Pico, teniente
gobernador de Jujuy (Oficio de Pico a Feliciano Chiclana, titular del Poder
Ejecutivo, fechado en Jujuy, el 31 de mayo de 1813), la misma estuvo:

“librada a la expectación pública todo el día en la galería del Cabildo,
vítores y aclamaciones solo han resonado en este pueblo, en vista de tan
majestuoso respetable acto, la alegría y contento se veía renacer en los
semblantes de estos beneméritos vecinos recordando en unión el memorable
día de nuestra libertad política”.

Así se selló el ya entrañable vínculo entre Belgrano y Jujuy, lazo que se
agiganta con la marcha de la Historia hasta llegar al presente.
Dijo el primer historiador jujeño (Carrillo, Joaquín “Historia civil de
Jujuy”. Ed. del autor. Bs. Aires, 1877;  págs. 191 y 192),  :cuyos estudios
son aún muy citados y que mantiene vigencia centenaria:

“Aquel venerado depósito, hecho con el cariño paternal que el ilustre
Ciudadano manifestó a los jujeños, a los que si tuvo que imponerles
enérgica firmeza en los sacrificios a los que los sometió el día del
peligro, tenía también sensible su alma al reconocimiento de la virtud de
ese pueblo o del mérito de sus hijos que fueron sus mejores soldados”.

La Protobandera de soberanía

Considerando el contexto en que surgió la enseña legada se puede afirmar
que no se trató de un “escudo amplificado”, ni una “pancarta”, menos aún
era un simple “estandarte cívico” de circunstancias, como alguna vez se la
llamó con cierta ligereza. Los protagonistas de entonces, principalmente el
mismísimo General Belgrano, reiteradamente se refieren a ella con el
término “bandera”. Esto consta en numerosos documentos oficiales. No le
cabe ningún otro apelativo y menos el de “estandarte” con que algunos
autores, principalmente aquellos identificados con el liberalismo han
pretendido restar importancia y significación a la reliquia,

El mismo asiento del acta capitular (29 de mayo de 1813), donde obra su
recepción formal, da cuenta que se trata de una “bandera”. Este es un
documento público, de enorme significación, que está firmado por todos los
miembros presentes del Cabildo jujeño, resaltando así la solemnidad y la
trascendencia del acto. Como bien lo señaló otro historiador jujeño
(Cicarelli, Vicente “Belgrano y la bandera nacional  de nuestra libertad
civil”. Col. de Abogados de Jujuy. Jujuy, 2002. Pág. 48) “dicha bandera se
denomina Bandera nacional de nuestra libertad civil”.

En el acta del Cabildo jujeño del 29 de mayo de 1813 puede leerse:
“se dignó el señor General en Jefe del Ejército Auxiliar (Auxiliador) Don
Manuel Belgrano, ceder y poner en manos de este Ayuntamiento la Bandera
Nacional (de nuestra libertad civil)”.

La última frase entre paréntesis aparece en el texto agregada entre líneas.
Esta adición debe considerarse como una verdadera “interpretación
auténtica”  efectuada con el especial propósito de remediar una omisión, lo
que de hecho destaca la importancia del agregado. A propósito de esta
entrelineas volveré a citar aquí las palabras de Cicarelli :
“el interlineado marca y precisa el valor histórico del emblema, puesto que
se interlinea cuando, completando el texto y antes de su firma, los
protagonistas de los hechos que se traducen en escritura, advierten la
omisión, de lo inserto, se salva y recién entonces se firma” (Carta de
Cicarelli al autor de este ensayo, fechada en Jujuy; el 11 de agosto de
1992).

La claridad del concepto y su significado no demanda mayor abundamiento.
Corresponde ahora inquirir que se entendía por “libertad civil” en la
época. Tras el análisis de diversas menciones respondemos que equivale al
concepto que hoy llamamos “estado de Derecho”, entendiendo como tal el que
resulta de la plena vigencia de la igualdad cívica y de los derechos
humanos, resulta del ejercicio de la democracia y se traduce en la procura
del bien común.
El concepto también se expresa en otros escritos, bajo el apelativo
“regeneración civil”, aludiendo a la superación del régimen de dominación
española donde el arbitrio del Monarca no reconocía la igualdad cívica ni
limite alguno al ejercicio del poder, mientras que los derechos humanos
eran una abstracción ante las facultades omnímodas del rey.

Por ello, la enseña que ideó Belgrano en 1813 adquiere una dimensión
enorme, que nos permite caracterizarla como protobandera del Estado
nacional constituido, tal como se reflejaba en el escudo adoptado por la
Asamblea Constituyente del Año XIII (Puede observarse que para las Fiestas
Mayas de 1813 también se emplearon estandartes o banderas en las ciudades
de Catamarca, Salta, Santiago del Estero; cuyos diseños, diversos al
empleado en Jujuy no se han conservado. En Tucumán se usó un emblema
similar a la actual bandera argentina. La originalidad del lábaro jujeño
está en que se ejecutó por orden directa de Belgrano; quien, no lo
olvidemos, era capitán general de todo el Norte, por ello cabe reconocerle
preeminencia; además se le asignó expresamente su carácter de “nacional”,
protocolizando el adjetivo en un acta capitular, lo que le confirió certeza
jurídica y publicidad de acto de gobierno; mientras que las otras enseñas
fueron llamadas “pendón, estandarte o bandera de la libertad” sin mayores
precisiones).

Reiteramos aquí, que por en 1812 la Patria carecía de una bandera formal,
pero esta, la de Jujuy, portaba el emblema de la Asamblea como autoridad
soberana representativa de todos los pueblos; evidencia de la libertad y de
la identidad de la nación en ciernes. Así, el lábaro corporizaba a la
propia Asamblea, tal como en el pasado el Estandarte real lo hizo con el
Monarca.
Uno de los versos de la “Marcha Patriótica” (luego Himno Nacional)
consagrada oficialmente por la Asamblea, plasmaba con toda decisión el
clima político del momento, como prolegómeno de la independencia. Aquella
letra proclamaba:
“Se levanta a la faz de la Tierra
una nueva y gloriosa Nación,
coronada su sien de laureles
y a sus plantas rendido, un León”

Volvamos a los hechos. El Directorio (Poder Ejecutivo de las Provincias
Unidas), enterado por Belgrano de la creación de esta nueva bandera  que
incorporaba el escudo de la Asamblea, esta vez no la desaprobó. El gesto
tiene un valor enorme para nuestra propuesta, como se confirma con la cita
que se consigna seguidamente. Implica nada más ni nada menos que aceptó
tácitamente su uso, no sin señalar (Oficio de Belgrano al Directorio,
fechado el 26 de mayo de 1813)  que:

“como la innovación del estandarte es una institución constitucional, hemos
consultado esta ocurrencia a la Soberana Asamblea”.

Similar reserva surge del oficio que el Ejecutivo dirigió al Teniente
Gobernador jujeño (Oficio del Directorio a Pico, fechado el 10 de julio de
1813), en los siguientes términos:

“Quedamos impuestos … (que) en lugar del pendón (real), paseándose en esa
ciudad, en celebridad del día grande de nuestra libertad (25 de Mayo) una
bandera blanca y azul y bendecida otra que, con el escudo de armas de la
Asamblea General, donó el general don Manuel Belgrano” (Lo encerrado entre
paréntesis se agregó para un mejor entendimiento del documento).

Perdidas las actas de la Soberana Corporación hasta el momento no existe
ninguna constancia de que haya rechazado el emblema. Nada dice tampoco el
periódico “El Redactor”, órgano oficial de aquella. Ningún comentario
aparece en la prensa de la época.
Tal silencio, lejos de controvertir al nuevo símbolo constituye un aporte
más para presumir que la Asamblea admitió, también tácitamente, a la
“Bandera de la libertad civil”.
No es aventurado colegir que en la primera mitad de 1813 la Asamblea
esperaba declarar la independencia; sancionar una constitución y, en su
texto, seguramente, definir formalmente los símbolos de la nueva nación. Al
no alcanzarse el primer propósito, primero dilató el pronunciamiento sobre
la iniciativa de Belgrano y, finalmente, nada pudo avanzarse con relación a
los símbolos.
Estos hechos validan aún más la tesis de que la “Bandera de la libertad
civil” fue una clara manifestación de soberanía.
La bandera legada por Belgrano valora, jerarquiza, enaltece la acción
invisible de miles de personas anónimas que posibilitan los grandes hechos,
con la sumatoria de sus esfuerzos y sacrificios; es imagen de la simiente
destinada a destruirse en los surcos para que llegado el tiempo oportuno
afloren los frutos de la cosecha que alimente un nuevo ciclo natural.
Las vidas de miles de ignotos ciudadanos, jóvenes y viejos; pobres y ricos;
cultos e iletrados; hombres y mujeres; poseen un heroísmo comparable al
desplegado en el campo de batalla, sin los ribetes espectaculares de las
victorias militares pero con similares merecimientos del triunfo constante
sobre las miserias de la condición humana. Estos lauros también
corresponden que se escriban tanto con la sangre de la vida oblada en el
silencio de lo cotidiano y como la alcanzada con las armas en la mano. Como
lo hicieron aquellos bravos jujeños de 1812 y 1813, en las jornadas de
Tucumán, Salta y del Éxodo, que posibilitó aquellas jornadas gloriosas.

La inspiración de Belgrano nos legó a los argentinos de ayer, del hoy y del
mañana la dicha de contar con una bandera que simboliza los triunfos de la
civilidad, de manera que al presente nos sirva de aliento en las cosas de
cada día y de emblema de esperanza para enfrentar los nuevos desafíos de
nuestra Historia. De allí la trascendencia y el alto valor que corresponde
dar a la reliquia.
En el tráfago de la historia nacional hay un injusto olvido de la “bandera
de nuestra libertad civil”, del que por supuesto está excluido el pueblo de
Jujuy. Es hora de remediarlo y el bicentenario del Éxodo que celebraremos
este año, así como la inminencia de los fastos de aquellos hechos de 1813
son una ocasión inmejorable para saldar aquella cuenta de honor con nuestra
Patria.





Síntesis de los fundamentos del Anteproyecto de ley que propicia hacer
reconocer como “Enseña Histórica a la Bandera Nacional de la Libertad Civil
que mandó elaborar el General Belgrano como testimonio de reconocimiento al
pueblo llano de la provincia de Jujuy por los sacrificios y esfuerzos en la
lucha por la Emancipación nacional”, presentado en el Congreso de la Nación
Argentina por el doctor Miguel Carrillo Bascary, mayo de 2012.

Logotipo del Bicentenario del Éxodo Jujeño e imagen de la Bandera de Jujuy:

https://ci3.googleusercontent.com/proxy/sahAqq-2Zc9e8B-T9IuzWga4Hdgj_RU_r1GdEdkVbA0yfviyLYXtBvq0pZKrJVHhcoV9UMVp4Hmd8ZZ1bL1s1Kor5Z7StMprAXXjBqwiT9jB3kAers-YU6i8K15sjG6U08Zo0051S50SRmEif1T4cYi4sdhrAqH11aQql_3kK6ufzwDk0QTre7cfiZAK8ImLBcLuoHCL6d5R71sbKBrLU0Dk2PEESAmHGGPxiA4M4IVLHT4=s0-d-e1-ft#http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c5/Bandera_Nacional_de_Nuestra_Libertad_Civil.jpg/220px-Bandera_Nacional_de_Nuestra_Libertad_Civil.jpg


https://2.bp.blogspot.com/-y8rFPWo1Buc/UA8tKp62TyI/AAAAAAAABEs/GByRvLwh8QI/s1600/bicentenario-exodo-jujeno-2.jpg





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http://www.manuelbelgrano.gov.ar/bandera_primeras_banderas.htm

Esta es la “bandera blanca” en que Belgrano mando “pintar las armas de la
Soberana Asamblea General Constituyente, que usa en su sello”. Después de
hacerla bendecir se la entregó al Cabildo de Jujuy “para que la conservara”
con el honor y valor que habían manifestado los dignos hijos de esa ciudad
y su jurisdicción, que habían servido en las acciones del 24 de septiembre
y 20 de febrero, según así lo escribe Belgrano al Excmo. Supremo Poder
Ejecutivo, el 26 de mayo de 1813. A esta donación se refiere el Acta del
Cabildo de San Salvador de Jujuy de 29 de mayo de 1813, en que deja
constancia de haberle cedido tal insignia y puesto en mano de ese
Ayuntamiento, la “Bandera Nacional nuestra libertad civil”, como se dice en
el Acta Capitular. La histórica insignia se conserva en Jujuy con gran
devoción patriótica.Esta bandera de Jujuy, no es la que enarbolara en
Rosario el 27 de febrero de 1812, sino esta es una bandera blanca que cedió
al Cabildo, en recuerdo, habiendo prestado la de su ejército para la
víspera y Fiestas Mayas de 1813.

 En 1815 el coronel Francisco Pico la sacó de Jujuy con el Archivo de la
Ciudad, dejando todo en Tucumán, a su paso para Catamarca. A requerimiento
del Cabildo de Jujuy en 1816, la devolvió al gobernador Don Bernabé Aráoz.
Fue depositada en la Iglesia Matriz, guardada en un principio en un mueble,
se la colocó en un asta dentro del templo, cerca de una puerta donde sufrió
la acción del agua y la luz. Actualmente se encuentra en la Casa de
Gobierno de Jujuy, en una urna o nicho.

Ricardo Rojas se ocupó de su historia en el estudio que le dedicó en el
volumen II del Archivo Capitular de Jujuy, donde expresa que Belgrano la
habría dado como símbolo de la Soberanía Nacional, para sustituir el
antiguo estandarte de los Reyes, que simbolizaba la conquista extranjera.
“Esta es una de las sugestiones que más contribuyeron a valorar la insignia
jujeña, y hacer de ella un símbolo de nuestra nacionalidad. En el se
cifran, por las controversias que ha sugerido su paño, todas las
vacilaciones y dudas de nuestra patria naciente antes de 1813, y por las
armas de la soberanía que están pintadas en ella, fijándose los emblemas de
nuestra democracia triunfante”.

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Presentación del libro: Libro de Grenni sobre la Bandera Nacional será
presentado en Jujuy
Portada del libro:
http://farm4.staticflickr.com/3673/9584333130_535a82edd4.jpg
El Origen de la Bandera Nacional”, libro del historiador Luis Grenni, será
presentado el próximo martes 27 de agosto a las 19 horas en el Centro
Cultural “Amaranto” de San Salvador de Jujuy.
El lanzamiento se inscribe en el marco de la conmemoración del 201°
aniversario del Éxodo Jujeño y en el bicentenario de la creación de la
Bandera Nacional de nuestra Libertad Civil.
El autor, que es presidente del Instituto Belgraniano de Jujuy, aborda en
la obra las distintas teorías que se han formulado en torno al origen de la
enseña nacional y se detiene en hechos fundamentales de ese proceso, como
la bendición y jura ocurrida en la plaza de Jujuy, el 25 de mayo de 1812 y
que a criterio de Grenni representa una declaración de independencia. Al
mismo tiempo, aborda la controvertida historia de las banderas de Macha y
presenta numerosos documentos que rebaten la teoría según la cual la
bandera nacional se juró por primera vez a orillas del río Juramento, en
1813.
El libro analiza la escena bélica del retrato original de Manuel Belgrano
pintado en 1815 por Carbonnier, donde se visualizan los colores y
estructura de la primera bandera argentina.
Asimismo, Grenni aborda el significado de la Bandera Nacional de nuestra
Libertad Civil, contextualizándola con los documentos que fundamentan su
indubitable origen belgraniano y explica los simbolismos presentes en la
reliquia que los jujeños veneran desde hace doscientos años.
Durante la presentación, que está abierta a todo público con entrada libre
y gratuita, se proyectará un power point con los aspectos salientes del
tema.
La obra fue publicada por el Centro de Estudios e Investigaciones de
Huacalera y tiene fotografías de Joaquín Carrillo.
Datos del autor
Nacido en Jujuy en 1942, Luis Grenni cursó sus estudios superiores en la
Universidad Nacional de la Plata, siendo integrante de la Comisión de
Investigaciones Científicas de esa casa de altos estudios y luego
presidente de la Sociedad de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires
Distrito II. En la actualidad, integra el Tribunal de Ética del Colegio de
Arquitectos de Jujuy.
Su labor a favor de la Historia y de la cultura jujeñas se ha desplegado a
lo largo de las últimas tres décadas, a través de investigaciones,
producción editorial, conferencias e iniciativas de capacitación, además de
la gestión desarrollada desde la función pública como director de Cultura
de la Provincia y director de Turismo de la Municipalidad de San Salvador
de Jujuy.
Debe destacarse también la tarea cumplida como secretario de Cultura y
Turismo de la Comisión Vial Ferroviaria del Paso de Jama, organismo civil
que tuvo un definitorio papel en las tratativas que condujeron a la
habilitación del camino a Chile.
El turismo y la revalorización del patrimonio cultural de Jujuy, junto a la
divulgación del pasado jujeño, son los principales campos en los que el
arquitecto Grenni ha realizado aportes significativos.
Su admiración por las culturas originarias y el Jujuy Colonial se ha
expresado en varias publicaciones. Ya en 1983 escribía “La Preservación del
paisaje cultural en la Quebrada de Humahuaca”, uno de los primeros trabajos
que planteó la necesidad de reconocer a esta región como Patrimonio de la
Humanidad. En otros textos como “Reportaje a la Arquitectura” e “Iglesias y
Capillas” recogió importante información sobre las expresiones
arquitectónicas que son parte de la rica historia jujeña.
Miembro de una nueva generación de historiadores jujeños, sus numerosos
libros son fuente para investigadores de todo el país, particularmente en
lo que se refiere al tiempo en que el General Manuel Belgrano trabajó y
vivió en nuestra patria chica.
Actualmente, es presidente del Instituto Belgraniano de Jujuy, institución
que viene desarrollando una intensa tarea de divulgación de los aportes de
Jujuy al proceso de la independencia argentina.
Sus últimas tareas buscan obtener el reconocimiento de la Nación Argentina
a la Bandera Nacional de la Libertad Civil, extraordinario obsequio con el
que el general Belgrano distinguió el valor de los jujeños en las batallas
de Tucumán y Salta, el 25 de Mayo de 1813.
En 2012 fue distinguido con el Premio San Salvador y recientemente fue
designado miembro de número del Instituto Nacional Belgraniano. El 22 de
agosto pasado, el Concejo Deliberante de San Salvador de Jujuy lo declaró
“ciudadano ilustre”. -
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